lunes, 23 de enero de 2012

Una tarta que supo a poco

Esta fuente fue construida e inaugurada en diciembre de 2002, para conmemorar el aniversario de la Constitución española de 1978. Como se puede ver tiene forma de tarta, con unas luminarias a modo de velas. Aparte de su forma, en cierto sentido su funcionamiento fue tan fugaz como una tarta de cumpleaños. ¿Alguien recuerda ya la última vez que vio sus luces encendidas y escuchó el borboteo de sus surtidores? Desde luego fue antes de que se declarase la tan socorrida crisis.
Por experiencia profesional se que las fuentes son muy exigentes con respecto en su mantenimiento, y claro ahí es donde la matan. Construir con cargo al erario público es relativamente fácil, mantener parece que ya es harina de otro costal.
¡Ah! Y que no vengan a decir que es con el viento se encharcaba la calzada, que eso no cuela, y sino que se fijen en multitud de famosas fuentes ubicadas en céntricas glorietas de tantas ciudades, cuyos chorros siguen deleitando al personal

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